imer orden que muchos consideran como la segunda mejor liga del mundo, después de la NBA, según el análisis de Salvador Hernández, presidente del club. El presupuesto de la operación para esta temporada, según datos aportados por Hernández, asciende a unos seis millones de euros, el doble que el pasado año en LEB (categoría inferior). A ello hay que añadir otros 1,6 millones que el equipo deposita como fianza a la liga ACB, y que recuperaría si desciende. SI EL EQUIPO NO TUVIESE EXPERIENCIA PREVIA EN LA ACB HUBIESE DEPOSITADO OTROS 3,5 MILLONESEl conjunto murciano tiene derechos adquiridos al haber militado anteriormente en la ACB, una liga que organizan los propios clubes, distinta a las que promueve la Federación Española de Baloncesto. De no ser así, tendría que haber depositado otros 3,5 millones, como ha ocurrido con el Bruesa de San Sebastián, debutante en esta competición.En torno a un 60 por ciento de los gastos se destina a pagar las fichas de los Fizer, Gavel, Myers, Dragic, Sánchez, Triguero y demás jugadores de la plantilla, encargados de devolver la ilusión a los aficionados y garantizar con sus canastas que el proyecto no sea flor de un día, como ocurrió hace tres años durante la última temporada que el Murcia militó en la ACB. El resto del presupuesto se lo llevan los desplazamientos, arbitrajes, equipos de la cantera y otros gastos, como las nóminas de los nueve empleados que tiene el club en sus oficinas del Palacio de Deportes. Para cubrir este volumen de dinero las administraciones regional y local aportarán algo más de un millón de euros. Aunque los convenios anuales están pendientes de firmar, el gerente del Polaris World, Daniel Barceló, estima que la Comunidad Autónoma desembolsará una subvención próxima a medio millón y el Ayuntamiento de Murcia cerca de 700.000 euros, teniendo en cuenta el precedente del último año que estuvo en la máxima categoría.
De los abonos de socios y taquillas se ingresarán unos 610.00 euros, es decir, un 10 por ciento del presupuesto. Para ello la entidad espera contar con unos 3.500 socios, una cifra cuatro veces superior a la de la pasada campaña. Por tanto, la mayor parte del gasto se financia con la aportación de Polaris World, que en la temporada 2004-05 adquirió los derechos de la sociedad tras haber participado el año anterior como patrocinador.EN BUSCA DE LA ESTABILIDAD ECONÓMICASi la economía está saneada, el proyecto deportivo se muestra sólido. Desde la aparición de Polaris World, primero como patrocinador y ahora como propietario del club, la entidad goza de estabilidad económica. Desde hace cuatro años se han ido introduciendo cambios notables que revolucionaron al equipo.
La dirección técnica y deportiva ha acudido a nombres ilustres de los banquillos nacionales como Miguel Ángel Martín y Manel Comas, y ahora a Manuel Hussein. Asimismo, el club se dio cuenta de que debía mimar otros aspectos, por lo que se fueron creando y mejorando secciones para la adaptación a los nuevos tiempos. Nueva web, nuevo autobús, equipo de nueva creación, el Fundación Polaris World C.B. Murcia. Los colores nuevos de la entidad, amarillo y verde, también pasaron a formar parte del club. Atrás quedan los años de incertidumbre en los que los directivos salían a la calle para buscar empresas colaboradoras, sin plenas garantías de cubrir el presupuesto.Por el conjunto murciano han pasado diversos patrocinadores: Etosa (ahora vinculado a Alicante), Recreativos Orenes, Airtel y, sobre todo, Juver, la empresa que inició el proyecto en 1985. Uno de los objetivos del club para este año es buscar ayudas de otras empresas, como la CAM y Cajamurcia, que en otras ocasiones han colaborado y que ahora podrían rentabilizar su imagen comercial. El año pasado, en liga LEB, “en publicidad no hubo nada y este año ya se verá”, afirma Salvador Hernández. EL EQUIPO SE HA ECHADO A LA CALLE PARA CAPTAR A NUEVOS ABONADOSPero, ante todo, el equipo necesita el apoyo de la masa social, según insisten sus directivos. El equipo se ha echado a la calle con la campaña “Abónate a la ACB” para atraer el interés del ciudadano de a pie con carteles, publicidad en medios de comunicación y reparto de folletos, entre otros. El pasado día 21 de septiembre toda la plantilla de jugadores estuvo firmando autógrafos en El Cortes Inglés de Gran Vía, donde también se han vendido abonos durante el verano. La respuesta de la gente no ha sido tan alentadora como el club esperaba, ya que -al cierre de esta edición- el número de socios giraba en torno a los 2.500, aún lejos de los 3.500 previstos y, sobre todo, a gran distancia de las cifras de asociados de la mayoría de equipos de la categoría. Los precios no son desorbitados, desde los 60 euros para niños de menos de 15 años hasta 400 euros de la Zona VIP, pasando por los 100 euros de los fondos o los 150 de grada y curvas. Se trata de que una ciudad con más de 400.000 habitantes, la séptima del país, responda de forma proporcional al respaldo social que necesita el club. Salvador Hernández recuerda con cierta añoranza las siete temporadas consecutivas que el equipo estuvo en ACB, desde la 90-91 hasta la 96-97. “Nuestra ilusión es llenar el pabellón”, indica Hernández. En aquellos tiempos el público se volcaba con el equipo y ello obligó a construir el Palacio de los Deportes donde ahora juega sus partidos, ya que el Príncipe Felipe se quedó pequeño. Algo parecido persiguen ahora los dirigentes del club, aunque los tiempos han cambiado y las circunstancias son distintas. En aquellos años el fútbol estaba en decadencia en Murcia y el público se volcó con el baloncesto. No obstante, “Murcia, a diferencia de otras ciudades, asocia baloncesto y fútbol”, matiza el concejal de Deportes. Miguel Cascales confía en “la mentalización del socio y que acompañen los resultados” porque “redundaría en beneficio de todos”.
Además, aún se esperan los efectos de la resaca del campeonato del mundo conseguido por la selección española que debe representar “un subidón tremendo” este año, apostilla el concejal de Deportes. Al apoyo de los murcianos de la capital hay que sumar el de los aficionados de otros municipios próximos, sobre todo de Molina de Segura, que se identifican con estos equipos y sacan su carné de socio o pasan por taquilla. Los primeros partidos de liga están sirviendo para despejar muchas incógnitas y medir la verdadera temperatura del público murciano. La tarea de llenar las 7.300 butacas del Palacio de los Deportes se antoja complicada y condicionada, sobre todo, al signo de los resultados.
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